Viajes Libia
Viajar por este desierto es realizar un paseo desde el paleolítico a la época romana, de la prehistoria al "libro verde" con el que Gadafi adoctrinó a este noble pueblo.
Hoy y gracias al abundante petróleo, la población tiene un buen nivel de vida que le ha llevado a la sedentarización. En el muy despoblado sur y a lo largo de la cordillera del Fezzan, los hombres primitivos pintaron magistralmente su historia sobre las paredes de las rocas. Todo quedó allí inscrito con absoluta precisión, la vida cotidiana, los ritos de la caza y el pastoreo, las batallas, los cambios de clima, la fauna, la llegada de los Garamantes en carros tirados por 4 caballos.
Todos estos periodos se desarrollaron en un medio mucho más húmedo que el que hoy padece el implacable desierto. Un medio natural majestuoso, inmenso, bello y sensual. Con grandes mares de dunas en los infinitos "ergs" donde se siente ese turbador silencio que emociona y nos engancha ya de por vida. Caprichosas formaciones rocosas en los montes Akakus sembrados de grabados y pinturas rupestres que contrastan con los lagos anclados entre las dunas.



